He tenido la oportunidad, una vez más, de llevar a casa un producto KH-7. Entre madres e hijas, suele haber siempre discusiones, sobre si lo bueno es lo "de toda la vida" o "la evolución está para ayudar y mejorar".
Mi madre es partidaria de su cubo (con su agua a punto de ebullición) su bayeta (de algodón) su lejia (la de toda la vida) y tiempo, mucho tiempo.
La semana pasada (domingo para ser exactos) acabamos la comida familiar y la muy obsesiva, empieza a prepararse, va ha dejar la cocina, que se va ha poder comer en el suelo. Yo saco mi KH-7 y mi balleta, rocío, paso balleta y OH Milagro! La grasa desaparece por arte de magia. No, no es magia. es KH-7.
Me dice: Vale, vale, está bien, pero en los azulejos no es tan difícil. Vale, le digo, vamos a por la barbacoa, estarás conmigo, en que si hay algo con grasa y difícil de fregar es la barbacoa ¿no? Y como no le des con estropajo Olvidate!. No mami no, vamos a rociarla de KH-7 lo vamos a dejar actuar unos segundos y si no queda como a ti te gusta, voy a tú peluquería.
El martes fuimos a mi peluquera, le ha quitado a mi madre 10 años de encima y como ahora tiene más tiempo para ella (limpia en la mitad de tiempo) está recuperando el tiempo con sus amigas.
Gracias KH-7. No solo vuestro producto es maravilloso para desengrasar y desinfectar, sino que rejuvenece a mamas.
